sábado, 18 de junio de 2011

El noi del Poble-sec: Joan Manuel Serrat

El 14 de junio de este 2011, Joan Manuel Serrat fue distinguido con el Doctorado Honoris Causa de parte de la Universitat Pompeu Fabra por, entre otras cosas, ser el mayor difusor de la lengua y cultura catalanas alrededor del mundo, por mostrar fuerza y dignidad en sus composiciones y difundir la obras de un buen número de poetas contemporáneos. [He aquí el link de la "Pompi" http://www.upf.edu/enoticies/1011/0614.html]
En la ceremonia, tanto Josep María Micó, catedrático de la Universidad, como el rector, Josep Joan Moreso, en sendos discursos, laudatio el primero y formal el otro, insistieron en que la obra de Serrat trasciende de lo cultural a lo emocional, a lo subjetivo. De ahí lo entrañable de lo hecho por el noi del Poble-sec.
Entonces, en ese tono de homenaje y reconocimiento, pongo a continuación una lista de sus canciones, las que cabrían en un CD de 80 minutos. La lista la conforman canciones por las que siento un aprecio enorme. Como se dice en estos casos, no me veo sin la presencia de la música de Serrat en mi vida. Él y el catalán son dos elementos importantes, me han enseñado otra forma de ver el mundo,



Vinga, heus ací la llista:

1. Mediterráneo
2. Menos tu vientre
3. Me'n vaig a peu
4. Tu nombre me sabe a yerba
5. Paraules d'amor
6. Cantares
7. La saeta
8. Pare
9. La boca
10. Señora
11. Com ho fa el vent
12. Cançó de bressol
13. La mujer que yo quiero
14. De cartón piedra
15. Mensajes de amor de curso legal
16. Poema de amor
Moltes gràcies, Joan Manuel!

domingo, 8 de mayo de 2011

Petita nota sobre el català

Ho he dit moltes ocasions, l'interès pel català va començar, al menys, fa uns tres anys; les raons: en Joan Manuel Serrat i el Barça.

Fou amb un disc compacte del primer quan vaig escoltar per primera vegada les seves cançons en català a més de les més conegudes que canta en castellà. Aquella primera cançó va ser "Paraules d'amor" que diu així: "Paraules d'amor senzilles i tendres./ No en sabíem més, teníem quinze anys./ No havíem tingut massa temps per aprendre'n,/ tot just despertàvem del sons dels infants...". Des de aquell moment, la lletra va quedar guardada en la meva memòria, és quelcom que no oblidaré.

De la segona raó, us podré dir que és simplement un equip excel∙lent, té unes qualitats grandioses, pel seu vestidor han passat jugadors impresionants, en fí, són coses que li han permès erigir-se com un dels millors clubs de futbol.
Vaig saber amb això que la cultura catalana és, en veritat, important, no sol a l'àmbit europeu sinó, m'atreveria a dir-ho, arreu de tot el món.
Decidí iniciar els estudis de la llengua en qüestió, volia fer-ho mitjançant auto-aprenentatge amb un diccionari català-castellà que em vaig comprar per una petita quantitat. Escoltí més cançons de en Serrat, primer, les transcriví i després intentí traduïr-les. Tenia en aquell moment un par de llibres en català una antologia de poesia (de la que ja he escrit) y una novel∙la de en Pere Calders.

Vaig saber que al Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras de la UNAM hi havia classes de català, m'havia de preparar bé per un curs bo. No es va poder el primer any.

Durant el any passat, poguí donar-me compte de la ignorància que hi havia (que hi ha) entre els meus companys i companyes sobre l'àmbit ibèric, per ells solo existia com llengua el castellà, les altres no mereixien cap atenció ni interès. Fou tal el fet que dos amics (o això crec) es burlaven de que el català l'ùnic que feia era fer més breus les paraules del castellà i donaven molts exemples, tots ridículs i sense cap coneixement del català. Però jo que si el tenia, no m'agradava molt la seva actitud. Temps difícil.

Al any següent (aquest any) vaig conèixer una noia que li agrada el català, sap llatí i parla també rus, i la llengua en la que ara escric ha tingut una revitalització al meu interior i en la meva vida: perquè ella m'ha convidat a les classes de català al CELE, amb un noi molt maco: el Carles.
És tal el gust que m'he atrevit a escriure aquesta entrada.

Estimo molt la llengua i cultura catalanes, la meva vida no seria la mateixa si no fos per el català.

[Disculpeu els errors que aquest text pot tenir, és el primer que escric en català.]

sábado, 30 de abril de 2011

"Reposo del Guerrero", soneto.

Este soneto fue escrito por Eduardo Langagne y es recogido en Palabras en poesía: diccionario poético por cincuenta poetas mexicanos, José Cedeño, P. Romay, J. Levine, Siglo XXI, México, 2008, pp. 54-55.
El poema resulta muy curioso, digo, no es fácil rastrear catorce palabras en español que finalicen con "j", pues muchas de ellas ya no se utilizan. Sin duda el trabajo es de suyo admirable.
Reproduzco también el comentario añadido al soneto que facilita su comprensión.


SONETO ACABADO EN J: "REPOSO DEL GUERRERO"
    Protegido mi pecho en el gambaj,
    Afilo el arma, brilla su relej;
    En una dulce tregua, el almofrej
    Me da el sueño al rumor del rebalaj.
    Hay consuelo a mi herida en el borraj
    Y andaré aún estando pedicoj,
    Pues no anhelo yacer bajo el alioj,
    Ni ungido héroe como un almiraj.
    Me protegen la noche y el cambuj,
    Conozco igual la espada que la troj,
    Amo el aroma del almoraduj
    Si adereza el carnero el maniblaj.
    Serenamente, oculto tras un boj,
    Espera desafíos mi carcaj.

Este es un soneto realizado con palabras de origen árabe, guerrero. Todas fueron localizadas en una de las ediciones del Diccionario de la Real Academia [Española]. Contradice un poco a quienes aseguran que sólo hay tres palabras en el español terminadas en jota: reloj, boj y carcaj. Los significados de los términos usados en el Soneto son deliciosos: el gambaj es esa camisa de red metálica que todavía podemos ver en las películas de cruzados. El relej es el bisel de un arma punzocortante, el almofrej es una cama de campaña, parecida a una camilla de emergencia, sencilla y ligera. El suave ruido que produce el agua al escurrir entre las rocas de la playa se llama rebalaj. Borraj es [bórax], para curar heridas; pedicoj se dice también pedicojo: lastimado de un pie. Al pedazo de mármol que se coloca encima de las tumbas se le llamó alioj. El almiraj es un grado militar, en español se usa "almirante", pero antiguamente el término era para soldados tanto de mar como de tierra. Cambuj es una cubierta negra para la cabeza, como un pasamontañas negro, ¿se acuerdan de la palabra "cambujo", que denominaba un color de piel muy oscuro? La troje, se dice ahora, era troj, en árabe. El almoraduj era un guiso, un estofado con carne y especias, la palabra me recuerda el olor de la carne guisada; el maniblaj era un ayudante de cámara y de cocina, un sirviente más o menos especializado, según entiendo. Boj y carcaj son términos conocidos. El guerrero reposa. Así que Abu Tamman, aquel antiguo recopilador de cantos guerreros no habría encontrado éste que ahora presento a los lectores.

miércoles, 26 de enero de 2011

Voy en el metro...

... y mientras, pienso en algunas personas que se dicen mis amigos y no parecen serlo, en asuntos de relaciones hombre-mujer (léase amorosos) y en algunas otras cosas de lo por venir, me doy cuenta de que soy el individuo más alto que hay en ese vagón. Mis casi 1.90 metros (1.88 exactamente) me permiten serlo.

Es temprano y es hora pico (en esta ciudad casi todo el día es hora pico en el metro) y los vagones empiezan a llenarse de gente; sigo siendo el más alto.

La gente que va dentro intenta tener un poco de espacio no dejando que los que esperan fuera entren, pero se ha acostumbrado a esa caraterística que, según dicen, los latinos tenemos: nos gusta el contacto con los demás. Aparte de la comprobación de esa máxima, también se rompe una de las leyes de la física, la de la impenetrabilidad donde no pueden caber dos cuerpos en un mismo espacio y un mismo tiempo; aquí sí sucede: donde se supondría que cabría un individuo promedio (estatura y peso medios, esto es, 1.65 m. y 65 kg.), caben hasta tres con los empujones y todo lo que eso pueda conllevar al cerrarse la puerta y luchar por ingresar al vagón.

Lo que eso ocasiona es que la gente vaya pegada a la gente, pecho con espalda (o como se entre) u otras posiciones muy, muy incómodas.
Entonces, como soy de una estatura superior a la promedio y la gente que entra durante la refriega es de esa estatura, resulta que sus cabezas quedan o a la altura de mis codos (en casos extremos) o abajo de mi nariz a la altura de mi pecho o a la garganta pero siempre abajo de mi nariz -extrañamente-.

Cuando voy en el metro tengo la mala costumbre de tener la cara hacia el frente (duele el cuello si no es así) y de respirar por la nariz la mayor parte del tiempo. Dado lo cual, lo que exhalo -o algún dejo de ello- sale y va directamente al coco, si son estaturapromedios, de los individuos o a la (o un poco arriba de la) nuca, si es que superan el promedio de estatura.
(No quiero que lo anterior se entienda como algo que disfrute hacer, si no que es inevitable y sólo pasa en las horas pico, cuando uno no puede moverse ni un ápice.)

Esos individuos que entran o que son empujados, [me parece que] tienen un complejo con su estatura; ha de ser incómodo que, cuando van en el metro, sus cabezas estén entre las espaldas de los demás y que cuando por fin parezca que estén libre de opresión corporales salga un cabrón que se crea muy alto (y tal vez lo sea) le respire en su coquito.
Sale, entonces, que también son homofóbicos y [me vuelve a parecer] que gustan de lanzar albures con sus amigos para ver quién recibe y chupa pitos de los demás, pero que cuando son los que reciben (aunque sea en un juego de palabras) -pasivos le dicen algunos- se molestan y dudan de su hombría y tratan de imponerse a otro -léase echando pleito-.
Han de creer en ese momento que soy un soplanucas (duda de la composición de tal palabra) y han de enojarse porque eso los convertiría en muerdealmohadas (dudo también de la de ésta) y eso al macho mexicano ya no le gusta.

De esta parte es gracioso observar cómo aquéllos (los chiquitines) jamás se dan cuenta quiénes lo rodean en el vagón, por lo que se ven sorprendidos cuando se les ocurre voltear a ver quién es el ojete que osa dejar ir su exhalación hacia su nuca. Optan por alejarse, no vaya a ser que les guste y no me los separe.

Ya lo dicen bien los botellos en la canción que le dedican al "gusano naranja":  "Sudas, pujas, te arrimas, te alejas; ya ni modo, me voy a quedar"