Mostrando las entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de agosto de 2012

¿A qué juega Mario Vargas Llosa?

He de aceptar, primeramente, que la obra literaria de Vargas Llosa es una de las más brillantes no sólo de nuestra lengua sino del mundo y que mi "conflicto" no es con esa parte de la producción del peruano; mi conflicto es con algunas de sus ideas y posturas, a mi pequeño parecer. Y es que la historia de Mario Vargas Llosa es extraña porque se ha opuesto casi siempre a muchos de los movimientos y gobiernos de tendencias anti-conservadores de Latinoamérica. Si bien, en algún momento de la historia afirmó ante Octavio Paz, en el programa que éste tenía, que México era la dictadura perfecta con el gobierno del PRI (ver video); parecía, pues, que quería un cambio verdadero ya no solamente en México sino en el resto de América Latina. Eso desapareció cuando, con el proceso electoral de México, afirmó que la opción más viable era la candidata panista Vázquez Mota, en una presentación (de él hacia ella) llena de mentiras y en un agradecimiento (de ella hacia él) tan falso –no creíble, vaya– como falto de emociones –así eran sus intervenciones se parara donde se parara– (ver video).
Tomada de Los Andes, mar-2011.
En el ámbito académico-erudito, considero también que tiene muchas cosas discutibles, obtuvo la nacionalidad española –habrá que ver cómo y por qué– en 1993 y, un año después, ya como español, ingresó a la Real Academia Española. Siempre ha defendido, bajo alguna bandera misteriosa, la identidad y libertades latinoamericanas, pero siempre se ha mostrado servicial, casi sumiso, al ámbito español, al ámbito europeo, dejando de lado las manifestaciones independentistas de la Península. Pareciera que quiere preservar algún tipo de imperialismo colonial, defendiéndolo y adscribiéndose a él y, a la vez, favorecer un nuevo impulso de los sectores que algunos pueblos de América han ido sacando del poder poco a poco (ver video) (ver otro video). Pide libertad –en muchos sectores–, pero apoya a un gobierno (del que es ciudadano) que la va negando cada vez más a sus habitantes, en especial a aquellos que no hablan su mismo idioma pero sí que habitan su territorio (oficialmente hablando).
[Léase, por saber, no más, este texto varguiano (desconozco cuál sería el correcto adjetivo) publicado en El País hoy, 12 de agosto de 2012, sobre la tauromaquia, expresión que defiende vigorosamente.]
A continuación, presento la traducción de un texto del columnista del diario en catalán Nació Digital.cat, Víctor Alexandre, llamado "Vargas Llosa, espanyolisme amb accent peruà", cuyo original se puede consultar en este enlace.


Vargas Llosa, españolismo con acento peruano
El día que se cree el Museo Internacional del Colaboracionismo, Mario Vargas Llosa tendrá un lugar destacado. Probablemente una galería. Se lo merece, porque hace ya muchos años que se esfuerza por obtener esta consideración. Sus declaraciones a TVE, con preguntas bien preparadas para que pudiera explayarse, son una muestra de ello. “Ser peruano es una manera de ser español”, dijo. Claramente, los peruanos no existen porque “les guste o no les guste” son españoles. Sólo hace falta mirar la historia para saber que antes de 1492 no eran nadie. Ni siquiera habían descubierto el lenguaje, pobrecillos. Un español sí que tiene una única identidad. No necesita más porque la suya es tan sublime que si hay algo que los otros pobres lamentan es justamente no ser españoles. Y si no lo lamentan es porque son tontos, estúpidos o herejes. Nacionalistas, en definitiva. 
Con estos principios, no es extraño que Vargas Llosa, todo y ser un reaccionario, sea adulado por la izquierda española y por la izquierda españolista catalana. Sería injusto que no lo hicieran después de los titulares de prensa que les regala. Sabe que lo invitan precisamente por eso y hace lo que siempre han hecho todos los grandes lisonjeros de la historia, que es decir justo aquello que quieren sentir aquellos que los pueden honrar. Es probable, incluso, que buena parte de la audiencia masculina experimentara una erección cuando se refirió encubiertamente a Cataluña diciendo que los nacionalismos son “el triunfo de la incultura”. Al final, es el mismo discurso que los españoles utilizaban contra la resistencia peruana y el mismo también que emplearon en el siglo XIX contra el independentismo de aquel país. 
Los verdugos de pueblos siempre actúan así: o se disfrazan de víctimas o exterminan identidades en nombre de la libertad. Por tanto, cuando Vargas Llosa nos dice que “ser catalán es una manera de ser español”, no nos impone ninguna identidad. ¡No, para nada! Lo que hace, en realidad, es liberarnos. Y es que Vargas Llosa es un libertador. Libera identidades aldeanas escupiendo sobre su lengua y cultura y las dignifica convirtiéndolas en españolas. En el fondo es el vivo retrato de los españoles que decían que los indios no eran humanos porque no tenían alma. Para adquirirla, tenían que abrazar el cristianismo. Un catalán o un peruano tampoco son nadie si no abrazan el españolismo. Escuchando a Vargas Llosa, se ve claramente la profunda degradación intelectual a la que puede llegar un individuo para apaciguar el terrible ardor del auto-odio.


Es el Vargas Llosa con que no coincido. Quede, pues, finalizado este intento de queja contra las chocadas –y chocantes– ideas del intocable Nobel.


martes, 17 de julio de 2012

La dissortada pàtria d'Espriu y nuestra desafortunada patria (traducción)

[Pruebo una nueva versión del poema de Salvador Espriu.]

Oh, que cansat estic de la meva
covarda, vella, tan salvatge terra,
i com m'agradaria d'allunyar-me'n,
nord enllà,
on diuen que la gent és neta
i noble, culta, rica, lliure,
desvetllada i feliç!
Aleshores, a la congregació, els germans dirien
desaprovant: «Com l'ocell que deixa el niu,
així l'home que se'n va del seu indret»,
mentre jo, ja ben lluny, em riuria
de la llei i de l'antiga saviesa
d'aquest meu àrid poble.
Però no he de seguir mai el meu somni
i em quedaré aquí fins a la mort.
Car sóc també molt covard i salvatge
i estimo, a més, amb un
desesperat dolor
aquesta meva pobra,
bruta, trista, dissortada pàtria.


                                           Salvador Espriu

[En Ocho siglos de poesía catalana. Antología bilingüe, sel. y pról. de J.M. Castellet y Joaquim Molas, Alianza, Madrid, 1969.]

¡Oh, qué cansado estoy de mi
cobarde, vieja, tan salvaje tierra,
y cómo me agradaría alejarme,
hacia el norte,
donde dicen que la gente es limpia
y noble, culta, rica, libre,
despierta y feliz!
Entonces, en la congregación, los hermanos dirían
desaprobando: «Como el pájaro que deja el nido,
así el hombre que abandona su lugar»,
mientras yo, ya lejos, me reiría
de la ley y de la antigua sabiduría
de este mi árido pueblo.
Pero no de he de seguir nunca mi sueño
y me quedaré aquí hasta que muera.
Porque soy también muy cobarde y salvaje
y amo, además, con un
desesperado dolor
a esta mi pobre,
sucia, triste, desafortunada patria.




jueves, 12 de abril de 2012

El orden de los factores. México en proceso electoral

En este año de elecciones para presidente surge una serie de consejos y dilemas políticos.
Se insta a la población a que realice un voto razonado, no por partidos ni por personajes... Imaginemos que esto es lo que se anda diciendo por ahí:

*Que no vote por Peña Nieto porque, aunque es guapo, es del PRI, y si no que setenta años de corrupción hablen por sí solos.
*No vote por Josefina porque, aunque es mujer, es del PAN y vea usted cómo este partido tiene al país en sólo doce años.
*Y no vote por el PRD porque, aunque represente un cambio, el candidato es López Obrador quien aparte de naco demostró ser un revoltoso que no sabe perder.
*Y dígale no a Quadri (¿quién chingados es Quadri?), porque... porque... está de adorno (?).

[Así es: Un poco de México, un país lleno de contradicciones. Un país surrealista, lo diría, entre otros, un viejo barbón.] -Basta de artículos indeterminados.-

FIN